JJOO de Invierno: Rusia no, Israel sí
Una nueva competición deportiva se ve envuelta de polémica por culpa de la geopolítica. A partir del comienzo de la invasión rusa de Ucrania, la mayoría de las competiciones deportivas dejaron de permitir la presencia de Rusia en ellas; sin embargo, a pesar de las sangrantes acciones de Israel contra la población palestina desde el 7 de octubre de 2023, Israel continúa participando en todos los eventos deportivos y culturales de alcance internacional.
Esta doble vara de medir ha provocado gran polémica en todos los certámenes y los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina no han sido una excepción.
Gran parte de la sociedad civil de múltiples países así como organizaciones, partidos políticos y ONGs han pedido que se excluya a Israel de las competiciones deportivas, incluso con grandes manifestaciones y protestas como las que impidieron celebrar la última etapa de la Vuelta ciclista a España en septiembre de 2025.
Sin embargo, el Comité Olímpico Internacional (COI) decidió que la delegación israelí sí estaría presente en Milán, mientras dejó fuera a Rusia y Bielorrusia.
Christophe Dubi, director ejecutivo de los Juegos Olímpicos, justificó ya en septiembre esta decisión bajo el argumento de que los casos de Israel y Rusia era “diferentes”. “Israel respecta la Carta Olímpica”, sostuvo en rueda de prensa.
De esta manera, Dubi justificó que las sanciones iban dirigidas a los comités olímpicos de cada país y no a los gobiernos ni a los estados. Así, los encargados olímpicos de Israel no han infringido ninguna norma estipulada y su funcionamiento es el correcto.
En el caso ruso, el comité olímpico ha permitido la celebración de eventos deportivos en las provincias de Donetsk, Kherson, Luhansk y Zaporiyia, ocupadas por Rusia tras la invasión a Ucrania, lo que viola las reglas olímpicas.
“El hecho de que a los atletas rusos no se les permita representar a su país es un caso de discriminación política basada en su origen étnico, lo cual viola la Carta Olímpica”, reivindicó el presidente de Comité Olímpico Ruso, Mijaíl Degtyarev, en una entrevista en la agencia de noticias japonesa Kyodo.
No obstante, atletas rusos sí participan en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina. Hasta 13 atletas han sido autorizados para participar diferentes disciplinas con un status neutral, es decir, sin representar a Rusia ni que las medallas que ganen aumenten su medallero.
No solo eso, sino que durante los últimos años, deportistas con nacionalidad rusa o doble nacionalidad han optado por representar a otros países como Georgia, Armenia, Alemania o Polonia, debido a su relación con estos estados.
Por lo tanto, esta edición de los Juegos de Invierno no ha contado con ninguna representación de Rusia oficial, como ya venía ocurriendo en el resto de competiciones deportivas, una situación que no gusta a las autoridades del Kremlin que denuncian una campaña de acoso y derribo por parte de Occidente por motivos étnicos y políticos.
POLÉMICA POR LOS DERECHOS HUMANOS
Miles de manifestantes se congregaron en los alrededores del estadio San Siro, que acogió la inauguración de los Juegos de Invierno, proclamando consignas contra la participación de Israel en los mismos y reivindicaron que se aplicara con la misma contundencia que a Rusia la prohibición de participar. Un llamado que sin embargo no ha sido escuchado por el Comité Olímpico Internacional.
La Carta Olímpica menciona en dos de sus artículos los Derechos Humanos. En los principios fundamentales de la Carta se recoge el “respeto a los derechos humanos” como algo fundamental para el desarrollo deportivo del ser humano, incluso se afirma que “la práctica deportiva es un derecho humano” y que “toda persona debe tener acceso a la práctica del deporte sin discriminación de ningún tipo”. Ambas afirmaciones ponen en aprietos a Israel.
Los ataques de Israel contra la población palestina han provocado la muerte de más de 72.000 personas y han herido a más de 170.000 desde el 7 de octubre de 2023. Tras el alto el fuego alcanzado en octubre, con el que se presuponía el fin de la violencia, más de 600 palestinos han muerto a manos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
ONGs como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han denunciado a las autoridades hebreas por cometer “crímenes de guerra” e incluso la ONU ha hablado de “genocidio” cometido en la Franja de Gaza.
Varios periodistas de diferentes países han cuestionado durante la retransmisión de las pruebas olímpicas la participación de la delegación israelí, comentarios por los que incluso la cadenas han procedido a borrar estos vídeos de sus redes y páginas web y pedir disculpas.
Una situación que de buena cuenta de la protección que reciben por parte de los medios de comunicación.
Por lo tanto, la pregunta es clara: si se prohíbe a Rusia participar en los eventos deportivos, ¿no se debería aplicar el mismo criterio a Israel?
